El proceso paso a paso.

Cada día nuestro equipo de artesanos trabaja con el cuero de la mejor calidad para hacer productos únicos. ¿Quieres saber cómo lo hacemos? ¡Te lo contamos todo!

Paso 1. Los materiales.

Lo primero que vamos a tener que hacer es elegir el tipo de cuero que utilizaremos en nuestra cartera. Hay muchísimos diferentes y cada uno tiene sus características, además de distinta calidad.

Esto depende, por un lado, del tipo de animal del que proviene la piel, que dan como resultado distintos tipos de cuero. Y, por otro, de algo llamado curtiembre.

La curtiembre es el proceso por el cual se trata la piel del animal para que no se pudra. Se usan procesos químicos y como resultado la piel se convierte en cuero, un material duro y flexible

Otra cosa en la que debes pensar es en el color. Podemos comprar el cuero ya teñido, o hacerlo nosotros mismos. Pero si decidimos que nos encargaremos nosotros es importante escoger productos adecuados para tratar el cuero. Usar un tinte o betún cualquiera podría estropear la piel. Lo bueno es que hay tintes de todos los colores, así que podemos elegir el que mejor encaje con nuestro estilo o con el tipo de ropa y complementos que solemos lucir. Piensa que una cartera de cuero te puede durar muchísimos años, así que debes buscar un color que te acompañe durante todo ese tiempo.

Paso 2. El diseño.

A la hora de elegir las medidas que usaremos vamos a necesitar un patrón. Este patrón podemos diseñarlo nosotros mismos si tenemos una idea muy clara de lo que queremos hacer. Esto permite personalizar mucho el producto final, ya que será justo a nuestro gusto.

Pero si no estamos tan seguros siempre se puede usar un patrón ya diseñado. En internet es fácil encontrar muchísimos patrones con distintos modelos.

En cualquier caso, si hemos decidido hacer el patrón nosotros mismos vamos a necesitar escuadras, reglas y una plancha de cuadrícula, para que las medidas sean perfectas.

Además de los patrones hay un truco que viene muy bien y es hacer un prototipo con papel grueso. Este servirá de plantilla a la hora de cortar el cuero y nos permitirá hacernos una idea de cómo va a quedar el resultado final.

En el momento del diseño tenemos que centrarnos en la funcionalidad. Una billetera no es lo mismo que un tarjetero o un monedero. Debemos pensar cuál va a ser la utilidad de nuestra cartera para que sea práctica y creativa.

Paso 3. Cortar las piezas.

Una vez tenemos claro el diseño ha llegado el momento de empezar a cortar. Con ayuda de la regla, la escuadra y un cúter vamos siguiendo el patrón o el prototipo hasta que tenemos todas las piezas que usaremos después.

Paso 4. Montaje.

Este es el momento más divertido. Cuando ya tenemos todas las piezas separadas podemos empezar a montarlas entre sí para dar forma a nuestra cartera.

En este punto vamos a tener que tomar otra decisión importante: ¿encolado o cosido?

Puede que nos parezca más sencillo usar pegamento para unir las distintas partes de la cartera. Es más rápido y puede parecernos más económico. Pero el producto será de peor calidad y con el tiempo y el uso terminará por despegarse.

Nosotros preferimos el cosido, que es el método escogido por los artesanos desde siempre. Se puede utilizar hilo o tiras de cuero, depende de cómo prefieras que quede el resultado final. Da un poco más de trabajo, pero el resultado es muchísimo mejor y así se crea una cartera muy resistente que aguantará mejor el paso del tiempo.

También tenemos que pensar en los cierres que usaremos. Hay modelos de carteras sin cierre, sobre todo si se trata de billeteras o tarjeteras, pero si queremos estar seguros de que no vamos a perder su contenido es mejor que pensemos en ponerle alguno.

Hoy en día hay muchos tipos diferentes a nuestra disposición. Las cremalleras y los cierres de botón a presión son los más utilizados. Las cremalleras dan más trabajo, porque hay que coserlas también, mientras que los cierres de botón se instalan con un simple click. En algunos diseños se puede usar un cordón o una tira del mismo cuero, si queremos un monedero con forma de bolsa, por ejemplo.

Y esto es todo lo que necesitas saber sobre cómo elaboramos nuestras carteras de piel. Ahora te invitamos a dar una vuelta por nuestra sección de carteras para mujer: seguro que te gusta lo que encuentras, y quién sabe… Quizá alguna te sirva de inspiración.

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